Según la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), presenta altas chances de retornar a partir del invierno y tener un pico en la primavera.

Cabe recordar que La Niña supone para Argentina, sobre todo en sus principales zonas productivas del centro y nordeste, un achique en el régimen de precipitaciones y riesgos de extensas sequías.

“Se sostienen las previsiones de La Niña”, señala la ORA en su reporte semanal, en el que amplía que luego de que el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos emitiera a principios de febrero el estado de “vigilancia” de La Niña (La Niña Watch) para la primavera 2024 , se publicó un nuevo pronóstico consolidado que sigue inclinándose hacia esa fase.

Consiste precisamente en el nuevo informe del IRI, publicado a mediados de febrero, que además anticipa que El Niño, que mejoró notoriamente el régimen de precipitaciones de esta campaña aunque no logró que se llegara a una “súper” cosecha, ya está en retirada.

De este modo, “debe tenerse en cuenta que, si bien las condiciones El Niño persisten, los meses de mayor impacto de este fenómeno en nuestro país van quedando atrás”, menciona la ORA.

Para lo que viene, en tanto, casi todos los modelos de predicción pronostican una continuación del evento de El Niño durante el resto del verano y el otoño 2024, que se debilita rápidamente a partir de entonces para dar lugar a condiciones neutrales entre abril y julio, aproximadamente.

Pero ya a partir de junio, La Niña se convierte en la categoría más probable, de acuerdo con el informe estadounidense.


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