En INTA, producto de muchos años de investigación, nació en los años 70, la vacuna antiaftosa, oleosa, trivalente, que posibilitó erradicar el flagelo de la Fiebre aftosa de los rodeos argentinos luego de 120 años de permanencia. Llevó adelante las investigaciones el Director del Centro de Investigaciones de Ciencias Veterinarias del INTA, Dr. Scholeim Rivenson.

Rivenson era entrerriano. Nació en Pastor Britos, pequeña localidad de la Costa del Uruguay. Desarrolló sus primeros años de profesión como veterinario de campaña en las Cooperativas de Bovril y Basabilbaso, recorriendo los establecimientos agropecuarios a caballo, maletín en mano. Ingresó luego al Ministerio de Agricultura. En 1956 se crea el INTA y Rivenson pasa a la institución donde permaneció hasta su jubilación.

Su nombre es sinónimo de paz

Hijo de inmigrantes rusos, sus padres lo anotaron con el nombre Schalom (Paz) porque eran pacifistas emigrados de la Guerra mundial. El escribiente anotó, Scholeim.

El hombre con el nombre que es sinónimo de Paz (Schalom) en hebreo, supo del reconocimiento mundial cuando le fue entregado el premio de honor otorgado por la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) en reconocimiento por su invalorable aporte científico en bien de la humanidad. Esta distinción fue la primera que entregó la OIE a un investigador latinoamericano.
«Para mí, como profesional se convirtió en un desafío, un desafío de fondo. Porque la Fiebre aftosa era tal vez la enfermedad de más repercusión económica, provocada por un virus que era muy difusible, una enfermedad muy contagiosa y muy dificultosa la organización de la lucha», confesó Rivenson.
Comentarios:

En particular, la implementación en la Argentina del uso de la vacuna oleosa y el éxito de la campaña de control y erradicación de la enfermedad se debieron en gran parte a su tenacidad y firmeza para defender sus ideas y así poder vencer opiniones contrarias al uso de la vacuna oleosa.

Su contribución en fiebre aftosa no estuvo restringida al aspecto científico sino también en la elaboración y participación de los diferentes planes de lucha contra la enfermedad en el país y la región.

Gracias al aporte de Rivenson, en Mayo de 1997, en la ciudad de París, la Argentina fue declarada país libre aftosa, con vacunación. La decisión fue adoptada por la Oficina Internacional de Epizootias, durante la realización de su reunión anual.

Amante de la Bioética y autor de libros sobre el tema, en ocasión de ser incorporado como Académico de Número a la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, en su conferencia sobre bioética, Rivenson, dijo “el ser humano está manipulando a la naturaleza, lo que no significa tener el control”. Este como comentario causó revuelo entre los científicos presentes.

Nació en el año 1918 y falleció en el año 2001

Artículo anteriorSegunda Jornada de Producción Agroecológica en Sistemas Extensivos
Artículo siguienteGanaderos de islas apremiados por trasladar la hacienda ante la creciente del Paraná