Agua, ambiente y sociedad fueron los temas abordados en una jornada en la Rural santafesina. Según Carsfe es hora de integrar la producción, el ambiente y el agua.

La Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE) llevó a cabo una jornada titulada «Disposiciones ambientales para una producción sostenible», dirigida a proveer herramientas fundamentales en cuanto a sostenibilidad, dentro del contexto de un cambio significativo en los enfoques productivos y ambientales.
El encuentro se realizó en la sede de la Sociedad Rural de Santa Fe, y contó con las disertaciones del Ingeniero Agrónomo Fernando Aiello, quien abordó el tema de «Políticas ambientales a nivel provincial y nacional». Por otro lado, el ingeniero en Recursos Hídricos Roberto Marano disertó sobre «Excesos y déficits hídricos en áreas rurales: retos, problemáticas y estrategias de gestión».
Lo novedoso del evento estuvo dado por un panel debate entre el coordinador de la charla, Ing. Agr. Ernesto Messina, y representantes del gobierno provincial; la comercialización y la producción agropecuaria, para establecer conclusiones y líneas de acción a futuro.

Participaron el Lic. Raúl Milano (Director Institucional de ROSGAN BCR), el Ing. Agr. Gonzalo Mayoraz (por la producción), el Ing. Agr. Raúl Stefanazzi (del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe) y el Dr. Ignacio Mántaras, Secretario de Agricultura y Ganadería del Ministerio de Desarrollo Productivo de la provincia. En la apertura, también se sumó el ministro de Medio Ambiente de Santa Fe, Enrique Estévez, quien resaltó su raíz agropecuaria, y enfatizó la agenda común de su cartera con la de Desarrollo Productivo.

El primer paso
En diálogo con Campolitoral, Ernesto Messina no pudo ocultar su entusiasmo. «Tenemos colmadas las expectativas por la gran asistencia de gente, porque es un tema que necesita ser tratado: el reclamo ambiental de la sociedad ya es un cambio de paradigma», admitió.
Sin embargo, resaltó el papel de quienes de verdad viven en el campo: los productores. «El productor agropecuario no es un demonio y acepta el reto. El ambiente nos preocupa seriamente porque producimos en base a la conservación y no la destrucción», destacó.

Para Messina, hay muchos puntos que necesitan ser discutidos. «Hoy tuvimos un panel que estuvo a la altura de las expectativas y dejó elementos valiosos para trabajar: el sector productivo, al área comercial y el estatal, que son sectores fundamentales para ver si el productor cumple con las normas ambientales. Si ese esfuerzo es reconocido o no, y no hablo de pagarle de más, simplemente un reconocimiento. Producir soja, carne o leche con un precepto de conservación del ambiente. ¿Es lo mismo hacerlo de cualquier forma? Hay que cambiar el enfoque del sistema productivo. El mundo académico plantea la deforestación, el manejo del agua y del fuego de modo integral».

Cambios de fondo
Según el productor ganadero, las limitantes fueron surgiendo como un tema cultural y generacional que está aconteciendo, «y este tipo de jornadas nació como una propuesta para aprender, escuchar a los que saben. Porque el mundo académico ha avanzado y falta la conexión con el mundo productivo que haga que se apliquen esas conclusiones. Fue un evento entusiasmador», destacó.

El manejo del agua
El Ing. Roberto Marano es un especialista en el tema hídrico. Y sumó su mirada respecto de la necesidad de una política que hay que fomentar. «Ya lo decía Florentino Ameghino en sus libros, cuando hablaba de hacer obras de retención y no de desagüe. En ese sentido, un criterio fundamental sería que cada productor controle y regule los excesos hídricos para poder aprovecharlos en los momentos en los que hay déficit. O para otro tipo de uso, porque una mejor recarga del acuífero ayuda a mejorar la calidad del agua, y mantiene una cantidad adecuada en el caso que se quiera hacer riego».

Entonces, analizó que las obras que están preparadas para los excesos y el déficit, son obras que están integradas entre sí, y que necesitan un conocimiento y por eso es importante que esas experiencias se vayan trasladando, ampliando, y que haya más productores que quieran incorporar prácticas de manejo de excesos y de déficit.

Claro que para ello se va a necesitar asistencia financiera. «Comparativamente, para un productor que quiere hacer riego, un tambero por ejemplo, es algo que tiene un costo por hectárea, pero lo que perdió en los últimos años en materia de cereales o soja y leche, y que han tenido que ir a comprar fardos a 120 mil pesos de una dudosa calidad, y que cuando uno lo traslada a una hectárea bajo riego, es algo que se termina repagando. El sector productivo repaga cualquier obra, porque siempre tiene algo con que responder», sentencia.

Consultado sobre cuál debería ser una política de Estado, explica que implicaría poner en sintonía los tres ministerios a nivel del agua (Producción, Ambiente y Recursos Hídricos). «Luego, ver las formas de avanzar en duplicar la producción, pero sin riego va a ser imposible, y eso debe estar en consonancia con lo ambiental. Los acuíferos tienen que estar monitoreados. En Córdoba por ejemplo, existe una Asociación de Regantes que le pasa la información al gobierno que se queda tranquilo por cualquier alerta. La política de Estado es integrar».

Picar en punta
A su turno, el Ing. Fernando Aiello resaltó a Campolitoral, que lo interesante de este evento es que las organizaciones de productores empiecen a tener su agenda ambiental.

«Estos espacios dan pie para materializar mucha información, y tienen aquí una gran oportunidad para mostrar todo lo bueno que vienen haciendo», sostuvo.

«En lo personal me tocó hacer referencia a la Ley de Bosques, a la que los productores en nuestra provincia están adheridos, y me tocó transmitir tranquilidad en el sentido que no son normas que impidan la producción, sino que la organizan y hasta le permiten acceder a un acompañamiento técnico».

También remarcó que es importante tener en cuenta la reglamentación de la Unión Europea 1115 sobre la medición de la huella de deforestación de los productos de origen agropecuario. «Y acá, lo más positivo es que hay soluciones para abordar esta reglamentación para poder seguir explotando a los mercados de alto valor y a aquellos en los que llegan todos nuestros productos».

Aquí, Aiello destaca que si bien esta reglamentación es hoy europea, también la van a imponer otros mercados como EE.UU. o Asia, «entonces cualquier acción que hagamos para adelantarnos a eso va a ser bueno. Y Santa Fe tiene condiciones superlativas para hacerlo».

En cuanto al fuego, el marco legal provincial merece aggiornarse, sobre todo a la hora de dictar una normativa que permita un manejo superador. «Lo que tenemos hoy es una normativa que impide hacer fuego de cualquier característica. Y en la práctica el Nor oeste de la provincia esta dentro de las zonas son mayor frecuencia de fuegos, no en áreas boscosa, sino en pastizales. No podemos tapar el sol con las manos y no tener una reglamentación del manejo. Las provincias vecinas los tienen, mejorables, pero con la posibilidad de ajustar propuestas. Por eso, mi temor es que estas normativas terminen siendo impuestas desde los mercados eternos, sin un marco legal adecuado, podemos quedar fuera de la cancha».

Por Federico Aguer: El Litoral -Santa Fe

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