El valor se disparó y cuesta hasta $ 7.000. Por la caída de la producción en diversas regiones por las altas temperaturas y las intensas lluvias. Recién en casi un mes bajaría.

El precio de la lechuga se disparó y en algunas verdulerías llegó a superar el valor de un kilo de carne vacuna, como el caso de cortes como el asado. En una semana trepó más de un 100% y se ofrece en algunos locales a $6000 el kilo, incluso a más de $7000 también. Este fuerte incremento, explicaron fuentes del sector, se debe a los daños causados por las intensas lluvias en áreas de producción, que resultaron en pérdidas considerables y escasez en la oferta.
Oscar Liverotti, jefe de información y estadística del Mercado Central de Buenos Aires, explicó que desde la semana pasada la lechuga aumentó más del 100%. En ese mercado actualmente se ofrece una lechuga capuchina de $2200 a $2500 el kilo, la criolla a $3000 y una mantecosa en $4000. En tanto, en los minoristas puede superar los $5000 en locales cercanos a esa plaza concentradora, mientras que en otras zonas incluso puede superar los $7000 el kilo.
Este incremento, detalló, en primer lugar, se debe a que, aunque enero y febrero suelen ser meses de alto consumo y escasa producción debido a las altas temperaturas, este año fue especialmente caluroso en febrero, superando los 37 grados. Esta situación provocó una disminución en la producción.
No obstante, lo que finalmente hizo que el precio en la última semana se dispare fueron las intensas lluvias de marzo que “terminaron de destruir lo poco que había”. Al mercado, precisó, la lechuga en esta época llega principalmente de Mar del Plata y lo que llaman el cinturón verde que es Florencio Varela, La Plata y González Catán.

En Santa Fe se repite la misma situación que en Buenos Aires. Guillermo Beckmann, presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe e integrante de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), expresó que este año comenzó con un enero inusual. A diferencia de otros años, donde las altas temperaturas dañaban las verduras y afectaban la producción, en este enero se logró una buena cosecha que satisfizo la demanda en esa provincia.

Sin embargo, todo cambió a partir del 15 de febrero: “Las temperaturas aumentaron considerablemente y casi toda la producción de Santa Fe, especialmente la de lechuga, se quemó”. Afirmó que prácticamente no quedó nada de producción local, por lo que allí tuvieron que traer verduras de Mendoza y Mar del Plata.
En Santa Fe, señaló, hay unas 1500 hectáreas de producción de horticultura. “En verano nunca alcanza lo que producimos porque la demanda aumenta debido al calor, la gente consume más tomate y lechuga. Ahora en marzo sigue esta demanda porque seguimos con altas temperaturas, pero como Santa Fe no tiene nada de lechuga, hay que traerla de otras zonas de producción y, como el mercado se rige por oferta y demanda, los precios aumentan”, explicó. En las verdulerías de Santa Fe el precio oscila entre $5000 y $6000 el kilo.

Por otro lado, se refirió a la compleja situación que viven los productores. “El que sembraba una hectárea el año pasado este año siembra un cuarto de hectárea debido al aumento del combustible, la luz, los alquileres y los insumos que están en dólares; aunque el dólar esté estancado siguen aumentando”.

Agregó que el panorama es complejo porque muchos productores perdieron, por las inclemencias climáticas, sus invernaderos y no van a poder reconstruirlos en su totalidad por los costos que tienen. “Va a haber menos oferta porque va a caer la producción y eso lo paga el productor primario y el consumidor final”, comentó.
La Nación

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