Las altas temperaturas que se registran hace días en la zona núcleo, afecta a los cultivos de soja, maíz y las economías regionales.

El agua útil en el perfil del suelo es inferior al 10% en la región pampeana (norte y sur), Cuyo, Patagonia y NEA (oeste), según el informe Agrometeorológico del INTA. ¿Qué pasa en otras zonas?.

La ola de calor en Argentina llevó a que 22 provincias estén en alerta, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), con prácticamente todo el país experimentando temperaturas elevadas. Salvo en Tierra del Fuego, las zonas bajo alerta amarilla, naranja o roja reflejan la preocupación por las altas temperaturas y la falta de precipitaciones, lo que afecta la disponibilidad de agua en el suelo y plantea desafíos para los cultivos y la ganadería. Hay preocupación por el impacto en la agricultura y las economías regionales.

En el informe Agrometeorológico Semanal del INTA, los tonos rojizos en los mapas reflejan que el porcentaje de agua útil en el perfil del suelo es inferior al 10% en la región Pampeana (norte y sur), Cuyo, Patagonia y NEA (oeste). Mientras tanto, en NEA (centro y este), región Pampeana (oeste) y el NOA (centro), los valores oscilan entre el 20% y el 60%.

El organismo de investigación alertó sobre un próximo evento de ola de calor con ambiente caluroso y húmedo, afectando la Patagonia norte y el centro y norte del país en los próximos días. Frente a este escenario, el pronóstico de precipitaciones ofrece una leve esperanza con lluvias y tormentas dispersas sobre el centro y norte del país en los próximos seis días, con los mayores acumulados en el centro-norte y Misiones, con probables lluvias y lloviznas aisladas en la Patagonia (oeste y sur).

En este contexto, esta falta de humedad afecta el desarrollo de los cultivos, especialmente el maíz en la provincia de Buenos Aires, que se encuentra en una etapa crítica entre crecimiento vegetativo y floración. En otras provincias como Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y Santa Fe, las variedades tempranas de maíz han comenzado el llenado de grano.

Mientras tanto, la soja muestra un panorama variado, con cultivos de primera en crecimiento vegetativo e inicio de floración, y los de segunda mayoritariamente en una fase inicial. Los productores están atentos a la evolución climática y las perspectivas de lluvia para mitigar los posibles impactos en los rendimientos.


Las economías regionales atraviesan un escenario preocupante

En ese sentido, la situación se torna especialmente crítica en la región de Cuyo, donde la totalidad de Mendoza, el sur de San Juan y el oeste de San Luis se encuentran bajo alerta roja debido a las altas temperaturas y la falta de precipitaciones.
Este escenario plantea desafíos significativos para sectores como la vitivinicultura, con impactos potenciales en la producción y la economía de la zona.

Los tonos rojizos en el mapa del informe Agrometeorológico Semanal del INTA indican el impacto de la ola de calor. (Fuente: SMN):

A pesar de las condiciones climáticas adversas asociadas a La Niña, que generaron precipitaciones por debajo de lo normal, el último informe destaca que el área total afectada por sequía en Argentina se redujo en más de 45 millones de hectáreas a nivel nacional.

Por primera vez en 15 meses, no se identifican áreas en sequía severa, y tanto la sequía moderada como la leve también disminuyeron, al igual que la afectación sobre el stock ganadero, explicaron.

Sin embargo, señalaron que más de 250.000 hectáreas de cultivos, principalmente de maíz, siguen siendo afectadas por la sequía.

Agua útil en el perfil. (Fuente: SMN).

Por último, según los modelos dinámicos y estadísticos, pronostican que durante el trimestre enero-febrero-marzo de 2024 persistirán las condiciones del fenómeno El Niño, con una probabilidad del 100%.

En tanto, los productores y autoridades continúan monitoreando de cerca estas condiciones para ajustar estrategias y mitigar los posibles impactos en la agricultura y la ganadería.

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