Mueren por año 420 mil personas en el mundo y 600 millones se enferman por ingerir alimentos contaminados.

En el Día Mundial de la Alimentación, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) brindó una serie de recomendaciones para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos (ETA).

Recomendaciones para evitar o minimizar problemas de contaminación en distintos productos

Entre otras acciones, se aconseja cocinar completamente carnes rojas, pollos, pescados y huevos

“Todos los eslabones de la cadena productiva tienen un rol que desempeñar para evitar o minimizar los riesgos de contaminación, de forma tal que los alimentos resultantes sean seguros y no dañen la salud humana y animal”, remarcó el Senasa.

Para el organismo de control y certificación, los peligros de las enfermedades transmitidas por los alimentos pueden ser de naturaleza biológica, química o física.

“Suelen ser invisibles a nuestros ojos ya que se trata de bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas perjudiciales o elementos ajenos a la elaboración como plásticos o metales. Cuando los alimentos no son inocuos, el desarrollo humano de los menores y los adultos se ve interrumpido”, indicó.

“La inocuidad de los alimentos es la ausencia a nivel seguro del peligro potencial de que estos pudieran dañar la salud de los consumidores de todos los estratos etarios. Esta cualidad desempeña un papel fundamental a la hora de garantizar la seguridad alimentaria en cada etapa de la cadena: desde la producción primaria, la cosecha, el procesamiento, el almacenamiento, y la distribución; hasta el final de la cadena, en la preparación y el consumo”, señaló el ente.

También se aconseja lavarse las manos con jabón entre 40 y 60 segundos antes y durante la preparación de alimentos, y después de ir al baño.

En este marco, el Senasa explicó que la ciudadanía puede ayudar a la prevención de estas enfermedades con “prácticas seguras y simples para la manipulación de alimentos”, como las siguientes:

Separar alimentos crudos de cocidos. Utilizar equipos y utensilios diferentes (cuchillos, tablas de cortar) para manipular alimentos crudos y cocidos.

Mantener los alimentos a temperaturas seguras. No dejar alimentos cocidos a temperatura ambiente por más de una hora y enfriar lo más pronto posible los alimentos cocidos y perecederos. No descongelar alimentos a temperatura ambiente.

Cocinar completamente. En especial carnes rojas, pollos, pescados y huevos. Hervir sopas y guisos. Para carnes rojas y pollos, cuidar que no queden partes rojas en su interior. Recalentar completamente la comida cocinada.

Usar agua y materias primas seguras. Debe ser agua de red o estar potabilizada antes de ser consumida. Elegir alimentos frescos o procesados como la leche pasteurizada. Lavar las frutas y verduras, especialmente si se van a consumir crudas, y no utilizar alimentos después de la fecha de vencimiento.

Mantener la limpieza. Lavarse las manos con jabón entre 40 y 60 segundos antes y durante la preparación de alimentos, y después de ir al baño. Lavar y desinfectar todas las superficies, equipos y utensilios. Proteger alimentos y el área de la cocina de insectos, mascotas u otros animales.

Desde el 16 de octubre de 1979, se celebra el Día Mundial de la Alimentación. Este día fue proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Su finalidad es concientizar sobre los problemas alimentarios que enfrenta la humanidad y fortalecer acciones de cambio.

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