Podría convertirse en la primera droga, a nivel mundial, para tratar una enfermedad que hasta hoy carece de un tratamiento específico.

Fue formulada por Immunalgia Therapeutics, una start-up biotecnológica incubada en el Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT) de la Universidad Austral-CONICET y en el Instituto de Ciencia y Tecnología César Milstein.

En noviembre se iniciarán las pruebas en voluntarios sanos -aprobada por ANMAT- y, de resultar exitosas, se solicitará el permiso para las pruebas en pacientes con Síndrome de Dolor Regional Complejo.

El dolor es un mecanismo de alerta, nos avisa que el cuerpo está sufriendo algún tipo de daño. Lo que para la mayoría de las personas suele ser temporal y se revierte una vez tratada la causa, para cerca del 30% de la población mundial se convierte en un dolor crónico, de intensidad moderada a severa, que empeora con el correr de los meses o la edad, afectando la vida familiar, social y laboral, y resultando incluso invalidante para una de cada tres personas.

Un grupo de 15 investigadores, integrado por biólogos, bioquímicos, técnicos y médicos del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (CONICET-Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral) y del Instituto de Ciencia y Tecnología César Milstein (CONICET-Fundación Cassará) diseñaron un nuevo fármaco para tratar el dolor crónico de origen neuropático e inflamatorio.

Para llevar adelante este desarrollo crearon Immunalgia Therapeutics, una start-up biotecnológica a través de la cual aspiran a llevar al mercado esta tecnología disruptiva. El equipo, liderado por los Dres. Alejandro Montaner, Pablo Brumovsky, Marcelo Villar y el economista Gustavo Álvarez, logró identificar una secuencia de ADN (llamada IMT504) que al ser inyectada envía una alerta al sistema inmune para que el organismo elabore una respuesta analgésica y anti-inflamatoria para restaurar el daño.

“Cuando hay ADN suelto en el organismo (ya sea por el daño de una célula, ingreso de un virus, radiación, etc.) el sistema inmune está preparado para responder a esa agresión. Lo que nosotros logramos, con esta secuencia sintética de ADN que patentamos, fue imitar esa señal de daño y potenciar la respuesta natural que cualquier paciente ya tiene programada en su organismo. Es decir, son las células del propio paciente, y no el fármaco en sí, las encargadas de resolver el problema”, sostuvo Alejandro Montaner, director General y Project Manager de Immunalgia Therapeutics.

La meta: aliviar el dolor

Cuando se obtengan los resultados de la Fase 1, Immunalgia Therapeutics solicitará la autorización de ANMAT para avanzar con las pruebas en pacientes con dolor. La patología elegida será el Síndrome de Dolor Regional Complejo, una enfermedad huérfana de tratamiento que afecta los miembros superiores o inferiores y suele aparecer después de una lesión traumática o de intervenciones quirúrgicas electivas, aunque también puede originarse sin causa aparente. Se la conoce también como alodistrofia, causalgia o distrofia simpática refleja.

“El dolor que sufren estos pacientes se asemeja al dolor de la mujer durante el parto y es altamente incapacitante. Por su parte, la terapéutica disponible para estos pacientes suele ser compleja, multifactorial (fármacos, abordajes intervencionistas, kinesiología), y de difícil pronóstico”, destacó Brumovsky.

Fuente: Portal Agropecuario

Artículo anteriorEl bioetanol es el remedio contra la escasez de naftas y la pérdida de divisas
Artículo siguienteAntonio Tarragó Ros brindó una cálida, emotiva y didáctica charla en el taller de Lengua Chaná