En el cierre de las Jornadas Lecheras Nacionales, Todo Láctea 2024 propuso enfocarse en temáticas vinculadas a la alimentación.

El med. vet. Diego Bertino, experto de nutrición de Teknal, abrió el último tramo de las tradicionales jornadas que se acercaban a su final, abordando “La alimentación de la vaca en producción y recrías en tiempos de sequía”.

El año 2023 ofreció condiciones muy particulares en la producción, a partir de una alimentación que fue golpeada por la sequía, por la alteración de pasturas, de silos, de granos y de concentrados.

Con una mayor ingesta de los animales, se llegaron incluso al consumo impensado de más cáscaras de arroz, maní, girasol; el retornable de madería y aserrín; bosta compostada, e incluso pulpa de citrus, en el intento de suplementar las dietas en tiempos donde se combinó negativamente la política y las estrategias económicas para el sector.

A partir de análisis de laboratorio y del contraste con datos en los diferentes tambos, el especialista comentó detalles de las nuevas combinaciones, incluso con burlanda, que lograron superar las pruebas, con buenos resultados en los sólidos de la materia prima.

A través de la herramienta Feed Val se puede hacer una comparación de valores y conveniencia de los diferentes ingredientes para dietas.

Este año, a pesar del efecto del spiroplasma, los maíces demuestran una calidad esperada para volver a alimentar a los animales con normalidad, sin embargo la falta de suplementación que se está dando por la necesidad de la baja de costos está impactando en la produccion de leche, sumado esto a un calor tardío. En la recría hubo un mayor efecto por el recorte en la alimentación.

El aprendizaje de 2023 fue el de ser más flexibles en los manejos, aprender a guardar comida de ser posible, recortar las variables que tengan menor impacto sólo de ser necesario.

Seguidamente, Per Theilgaard, nutricionista e investigador dinamarqués que es Master en Nutrición Animal por la Universidad de Copenhague y un Doctorado (PhD) en Nutrición y Fisiología Animal por la Universidad Politécnica de Valencia (España), de la cooperativa ViloFoss, que producen premezclas para 90 países del mundo, habló sobre el “Uso y modulación del nivel de fósforo dietario preparto para controlar la hipocalcemia”.

En la tarea de trabajar sobre la reducción de la hipocalcemia se viene evolucionando desde 1980 trabajando con el manejo de calcio, potasio, magnesio, sodio, cloro, sulfuro y recientemente en cuanto al manejo del fósforo, ya que se consumo elevado en el preparto aumenta el riesgo de la enfermedad.

Trabajar con una dieta que contenga un secuestrante de fósforo como lo son las sales aniónicas permite bajar el componente antes del parto. El producto X-Zelit permite mantener los mínimos por encima de los parámetros mínimos para entrar en deficiencias, comportándose de una manera más pareja hacia el desarrollo en avance de la vaca que entra en producción.

Del mismo modo, la Universidad de Cornell y Wisconsin hicieron un estudio sobre el producto, demostrando que mejora la calidad del calostro en cuanto a la cantidad de inmunoglobulinas, comparado con otros tratamientos de hipocalcemia. Del mismo modo, reduce a 19 días el tiempo de preñez y genera preñeces en el día 150 de la lactancia.

Para tratar la “Gestión de la estabulación en la Argentina, desde el imposible hasta el primer robot” fue el tema desarrollado por Mauricio Benzaquen (foto principal), director de Progressive Dairy Solution Argentina.

Comenzó explicando que los conceptos ayudan a generar la adopción en los diferentes sistemas productivos, siendo que “en el tambo no tenemos presente, tenemos que estar siempre hacia adelante, para no terminar cocinados”.

En lo que él considera un tambo prehistórico es una unidad productiva sin datos, sin registros, donde no hay seguridades para las inversiones, no hay control en la nutrición, no hay preñez e incluso la variación en la producción de leche es la constante.

Un tambo histórico empieza a hacer registros, a justificar decisiones, comienzan los controles, la mirada al ambiente, se aporta confort y mejor manejo de la alimentación.

En la actualidad hay tecnología para el control, con software que permite tener regularidad en todos los manejos, pero sobre todo en las dietas que son responsables del éxito basado en el trabajo sobre la gestión de este tema. Esto permite un complemento con la organización y sistematización de la reproducción. La medición de calor, metano, actividad, salud, sobre todo la incorporación de robots para el ordeño, permite controlar las variables completas que hacen a la producción de leche, sin embargo hay que saber invertir, entender la necesidad del tambo y del rodeo, sobre todo, para poder controlar y justificar decisiones.

Estamos hoy en una etapa de transición, que hoy ya muchas empresas lo atraviesan. Confinamiento a galpón que se paga con rentabilidad y a partir de lo aprendido en la etapa histórica.

En la evolución del tambo hay que entender que el robot tiene que tener la posibilidad de expresarse, de complementar una mejor manera de generar materia prima.

Para el cierre, el tópico fue “Bienestar en el tambo: Un concepto que atraviesa la vaca, los recursos humanos, los efluentes y el sistema de producción”, a cargo de Roberto Albergucci, presidente de APROCAL, junto a los ingenieros Claudio Kvolek y Leonardo Genero, integrantes de Punto EFLU.
Fuente: Todo Lechería

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